El debate de la portería lastra al Real Madrid
Anoche, ante el Atlético de Madrid, el ucraniano Andriy Lunin cuajó una actuación poco convincente que volvió a disparar el debate sobre quién debe ser el guardameta titular en el Real Madrid. La alternancia propuesta por Carlo Ancelotti no está dando sus frutos y ni el de Krasnograd ni el vasco Kepa Arrizabalaga están mostrando el nivel deseado.

"No quiero hacer un análisis individual aquí. Lo podíamos hacer mejor cuando el partido estaba en empate. Teníamos el control del partido y no necesitamos forzar tanto las jugadas y ahí lo hemos hecho, ha sido un pecado de juventud. Cuando el partido lo tienes bajo control, a veces no es necesario forzar la jugada". Al término del duelo ante el Atlético de Madrid, saldado con derrota por 4-2, el técnico blanco Carlo Ancelotti, se negó a valorar la actuación de Andriy Lunin y apostó por repartir responsabilidades.
Aunque no se le puede acusar de ser el culpable de la derrota merengue en los octavos de final de la Copa del Rey, la realidad es que el ucraniano no estuvo a la altura de lo esperado. Tras su buena actuación en la final de la Supercopa de España, Carletto decidió darle continuidad, pero el de Krasnograd no logró mantener el nivel exhibido días atrás.
Un problema evidente
El problema para la entidad es que tampoco el otro portero que ahora mismo está disponible, el vasco Kepa Arrizabalaga, se está mostrando consistente. De hecho, ha sido su irregularidad la que, de algún modo, ha provocado que el técnico de Reggiolo apueste por una alternancia que, lejos de dar resultados, se está convirtiendo en un peligroso lastre.
En principio, el de Ondarroa regresará a la titularidad en Liga y se topará con una nueva oportunidad para reivindicarse y afianzarse en el once y para, de paso, recuperar tímidas opciones de continuar en el Santiago Bernabéu una vez expire el acuerdo de cesión firmado con el Chelsea.
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